Como cerrar puntos a dos agujas y con aguja de lana: trucos

Navega por nuestro contenido

El arte de tejer a dos agujas no solo reside en la creación de hermosos patrones, sino también en la perfección de sus terminaciones. Un cierre bien ejecutado define la calidad, la caída y la durabilidad de cualquier prenda.

Un remate descuidado puede desmerecer horas de trabajo, haciendo que incluso el tejido más elaborado parezca inacabado o poco profesional. Por ello, dominar las diversas técnicas de cierre es fundamental.

Dominar como cerrar puntos a dos agujas es un paso esencial para cualquier tejedor, desde el principiante hasta el más experimentado. Cada proyecto requiere un tipo de cierre específico que optimice su función y estética.

La Importancia de un Cierre Impecable

La elección del método de cierre no es arbitraria; debe alinearse con el tipo de prenda y el uso final que tendrá. Un borde elástico para un puño difiere de un cierre firme para un hombro.

Un cierre prolijo facilita enormemente las costuras posteriores, permitiendo uniones invisibles y una estructura más estable en la prenda terminada. La lectura del tejido es clave para esta decisión.

Un acabado profesional es el sello distintivo de un tejedor experto. Los pequeños detalles, como un remate impecable, marcan la diferencia entre una pieza hecha a mano y una obra de arte.

Cierre Básico de Cadeneta: Fundamentos Esenciales

El cierre de cadeneta es una de las técnicas más comunes y versátiles, ideal para una gran variedad de proyectos. Ofrece un borde firme pero con cierta flexibilidad.

Este método se utiliza frecuentemente en sisas, hombros y escotes, proporcionando una base sólida para futuras uniones o simplemente un borde limpio. Es la técnica de partida para muchos tejedores.

Es crucial realizar este cierre en el lado correcto del tejido: al derecho en el derecho de la prenda y al revés en el revés. Esto asegura que la cadeneta resultante se vea uniforme y prolija.

Cierre Cadeneta Tradicional

Para ejecutar el cierre de cadeneta tradicional, se tejen los dos primeros puntos según su patrón, ya sean derechos o revés. Esto crea la base para el remate.

Luego, con la aguja izquierda, se levanta el primer punto tejido y se pasa por encima del segundo punto, soltándolo de la aguja. Queda un solo punto en la aguja derecha.

Se teje el siguiente punto, de modo que ahora hay dos puntos en la aguja derecha. Se repite el proceso de pasar el primer punto sobre el segundo hasta cerrar todos los puntos.

Cierre Cadeneta sin Protuberancia

Esta variante es perfecta para hombros inclinados o escotes redondos donde se busca una terminación más plana y menos voluminosa. Evita el pequeño "escalón" que puede generar el cierre tradicional.

Se teje el primer punto. Luego, se desliza el segundo punto sin tejer, como si se fuera a tejer del revés, y se pasa el primer punto sobre el deslizado.

Se teje el siguiente punto y se repite el proceso, deslizando el nuevo segundo punto y pasando el primero sobre él. El resultado es un borde más liso y discreto.

Cerrar Puntos Según su Patrón: Manteniendo la Continuidad

Algunos patrones requieren un cierre que respete su estructura para mantener la continuidad visual y táctil del tejido. Esto es especialmente cierto en puntos elásticos o con textura.

Cerrar los puntos "como se presentan" significa tejer cada punto según su apariencia, manteniendo la secuencia de derechos y revés. Esto asegura una transición fluida en el borde.

Esta técnica es ideal para mantener la elasticidad y el diseño original de patrones complejos, evitando que el cierre cree una interrupción abrupta en la textura.

Cierre para Punto Elástico o Arroz

En el punto elástico (1/1 o 2/2), se teje cada punto como se presenta: derecho sobre derecho y revés sobre revés. Luego se cierra pasando el punto anterior sobre el siguiente, como en la cadeneta.

Para el punto arroz, la técnica es similar, pero con una particularidad. Para que la terminación sea idéntica al inicio del tejido, se teje el punto contrario a lo que se ve.

Si se ve un punto derecho, se teje del revés; si se ve un revés, se teje del derecho. Después de tejer, se procede a cerrar pasando el punto anterior sobre el que acaba de tejerse.

Cierre para Punto Viborita

El punto viborita, que crea un efecto de rulito en el borde, tiene un cierre muy específico para lograr su particular acabado. No se cierra como se presenta directamente.

Para conseguir el rulito característico, se tejen todos los puntos del derecho en el revés de la prenda justo antes de cerrar. Esto crea la tensión necesaria para el efecto.

Una vez tejidos todos los puntos del derecho en esa vuelta final, se procede a cerrar con la técnica de cadeneta tradicional, pasando el punto anterior sobre el siguiente.

El Sofisticado Cierre Tubular con Aguja de Lana

El cierre tubular es la joya de la corona para acabados elásticos y profesionales, especialmente en puños, bajos de prendas y escotes. Es laborioso pero su resultado es inigualable.

Para técnicas más sofisticadas, el dominio de como cerrar puntos con aguja de lana abre un mundo de posibilidades, siendo el cierre tubular un ejemplo perfecto de su aplicación.

Este método crea un borde que se asemeja a una costura de punto, manteniendo la elasticidad del tejido y ofreciendo una terminación limpia y sin bultos. Es ideal para prendas de bebé.

Pasos para un Acabado Elástico Perfecto

El cierre tubular se trabaja en varias vueltas previas, preparando los puntos para ser cerrados con la aguja de lana. Generalmente, se deslizan los puntos del revés y se tejen los derechos.

Una vez que los puntos están preparados en la aguja, se corta una hebra larga de lana y se enhebra la aguja lanera. Se procede a cerrar los puntos de dos en dos, imitando la estructura del tejido.

Se pasa la aguja de lana por el primer punto derecho, luego por el siguiente punto derecho por detrás y por el primer punto revés. Es un proceso metódico que requiere atención a la secuencia.

Variante Simplificada para Principiantes

Para quienes se inician en el cierre tubular, existe una opción menos compleja que aún ofrece un buen acabado elástico. No requiere la preparación previa de varias vueltas.

Se puede iniciar el tejido con un montaje tubular y luego cerrar los puntos con una técnica de cadeneta. Aunque no es tan elástico como el cierre tubular completo, es una mejora sobre el cierre básico.

Esta combinación es una excelente manera de familiarizarse con la aguja de lana y sus beneficios sin la complejidad total del cierre tubular tradicional.

Técnicas Avanzadas de Cierre para Detalles Específicos

Más allá de los cierres básicos, existen técnicas especializadas diseñadas para situaciones muy concretas, como la unión de colores o la creación de uniones invisibles.

Estas técnicas demuestran la versatilidad del tejido a dos agujas y la importancia de elegir la herramienta y el método correctos para cada detalle.

Dominar estas "exquisiteces" eleva la calidad final de cualquier proyecto, confiriéndole un aspecto artesanal pero con la precisión de una pieza industrial.

Cierre Llevando Punto de Orillo

Este cierre es particular para la cabeza de manga o la primera porción de sisa, especialmente cuando los bordes son de un color diferente al cuerpo de la prenda. Crea un borde definido.

Consiste en tejer y cerrar los puntos utilizando la hebra de un color distinto que se ha llevado como punto de orillo. Esto integra el color del borde de manera armoniosa.

El punto de orillo se teje de una forma específica para crear una cadena limpia en el lateral, que luego se utiliza como base para este tipo de cierre.

Cierre con Grafting para Uniones Invisibles

El grafting, también conocido como costura Kitchener, es la técnica definitiva para lograr uniones completamente invisibles. Es ideal para cuellos, vistas, bufandas o mantas.

Se aplica a los últimos puntos de dos piezas de tejido que se quieren unir sin que se note ninguna costura. Requiere que los puntos estén en dos agujas separadas.

Con la aguja de lana, se pasa la hebra a través de los puntos siguiendo un patrón específico de "derecho-revés" que imita la estructura del punto jersey, fundiendo ambas partes.

Trucos Clave para Cerrar Puntos con Aguja de Lana

La aguja de lana, con su punta roma y ojo grande, es una herramienta indispensable para muchos cierres, especialmente los que buscan elasticidad o invisibilidad.

Al usar la aguja de lana, asegúrese de cortar una hebra lo suficientemente larga. Un error común es quedarse sin hilo a mitad del cierre, lo que puede ser difícil de corregir.

Mantenga una tensión constante pero no excesiva al pasar la aguja por los puntos. Una tensión desigual puede resultar en un borde fruncido o demasiado flojo.

Practique en muestras pequeñas antes de aplicar un nuevo cierre a su proyecto principal. Esto le permitirá familiarizarse con la técnica y corregir errores sin deshacer mucho trabajo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuál es el cierre más elástico para puños?

El cierre tubular con aguja de lana es, sin duda, el método más elástico y recomendado para puños y bajos. Imita la elasticidad del punto elástico a la perfección.

Este cierre permite que el borde se estire sin romperse o deformarse, volviendo a su forma original. Es ideal para prendas que requieren mucha movilidad.

Aunque es un poco más complejo, el resultado final justifica el esfuerzo adicional, ofreciendo una terminación profesional y funcional.

¿Cómo evito que el cierre quede demasiado apretado?

Para evitar un cierre apretado, puede utilizar una aguja de tejer de un número mayor para la última vuelta de cierre, o simplemente cerrar los puntos de forma más relajada.

También es útil estirar ligeramente el tejido a medida que se va cerrando, sin forzar, para mantener una tensión uniforme y evitar que el borde se frunza.

Algunas técnicas, como el cierre cadeneta sin protuberancia o el cierre tubular, naturalmente ofrecen más elasticidad y evitan la rigidez.

¿Cuándo debo usar la aguja de lana para cerrar puntos?

La aguja de lana se utiliza principalmente para cierres que requieren una terminación elástica o invisible, como el cierre tubular o el grafting (costura Kitchener).

También es útil para rematar hebras sueltas y coser las piezas de la prenda una vez terminadas, asegurando que todas las uniones sean limpias y discretas.

Su punta roma evita que se enganchen los hilos del tejido, facilitando un trabajo limpio y sin daños.

Conclusión: La Maestría en el Remate

La elección y ejecución de la técnica de cierre adecuada son pilares fundamentales para la calidad de cualquier prenda tejida a dos agujas. Cada método tiene su propósito y su belleza.

La práctica constante perfecciona la habilidad para cerrar puntos a dos agujas, garantizando resultados profesionales y una satisfacción inmensa con cada proyecto finalizado.

Invierta tiempo en aprender y dominar estas técnicas. Sus proyectos no solo lucirán mejor, sino que también tendrán una durabilidad y un acabado que se notarán y apreciarán.

Video de interés

Te puede interesar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir